Cuando los chopos compartieron su colina

PABELLONES GEMELOS DE LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES
Calle Pinar, 21

Autores:
Proyecto: Antonio Flórez Urdapilleta (1913)
Rehabilitación: Estanislao Pérez Pita y Jerónimo Junquera García del Diestro: (1992-2001)

BIC MONUMENTO (Incoado): 1978

La Residencia de Estudiantes, desde su fundación en 1910 por la Junta para Ampliación de Estudios hasta 1936, fue el primer centro cultural de España que fomentaba el intercambio científico y artístico de la Europa entreguerras. La Residencia estableció su sede en la madrileña Colina de los Chopos, con la intención de ser una casa abierta a la creación, el pensamiento y el diálogo interdisciplinar. La Residencia se proponía complementar la enseñanza universitaria mediante la creación de un ambiente intelectual y de convivencia adecuado para los estudiantes. Se propiciaba un diálogo permanente entre ciencias y artes, actuando como un centro de recepción de las vanguardias internacionales. Esto hizo que pronto se convirtiera en un foco de difusión de la modernidad en España, y de entre los residentes surgieron muchas de las figuras más destacadsa de la cultura española del siglo XX, como el poeta Federico García Lorca, el pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel, el científico Severo Ochoa, entre otros muchos.

Además, acudieron grandes personalidades de la cultura y de la ciencia de la Europa de entreguerras, como Albert Einstein, Paul Valéry, Marie Curie, Igor Stravinsky, Alexander Calder, Walter Gropius, Henry Bergson, Le Corbusier…
Los primero dos edificios -popularmente bautizados como “pabellones gemelos”- de la Residencia de Estudiantes fueron diseñados por Flórez, que en palabras de Bernardo Giner de los Ríos “saca aquí de los pobres elementos arquitectónicos empleadoes el mejor y más bello resultado posible; la pureza de líneas arquitectónicas, la proporción de las masas, el color del ladrillo recocho y la decoración austera hicieron el milagro”. Estos pabellones se basaron en las ideas defendidas por los arquitectos del entorno de la Institución Libre de Enseñanza, que apostaban por una arquitectura de tradición mudéjar basada en principios de la funcionalidad.

Walter Gropius, en una conferencia dada en la Residencia en 1930 sobre lo “funcional” ponía como ejemplo este edificio, diciendo que “las nuevas formas nacen de la esencia de la obra arquitectónica, de la función que la misma ha de cumplir”. Tras la ampliación en una planta de los “pabellones gemelos” durante los años 40 y un largo periodo de maltrato, una paciente restauración concluida en 2000 ha recuperado tanto los edificios como los espacios exteriores y el evocador jardín -cuya plantación dirigió personalmente Juan Ramón Jiménez- que discurría a lo largo del canalillo que atravesaba esa parte de la “Colina de los Chopos”, y en cuyo extremo todavía se levanta el pequeño pabellón de portería exento diseñado por Flórez, que recuerda otro similar del mismo autor en el Casino de la Reina.

~ por lostonsite en Octubre 10, 2008.

Una respuesta to “Cuando los chopos compartieron su colina”

  1. La rehabilitación deja mucho que desear , pues talaron en los años 90 los altos chopos que daban su nombre a la Colina de los chopos y además se hicieron obras ilegales en uno de los edificios, el transaltántico, destruyendo parte de un Refugio antiáereo que se encuentra desde 1938 en el subsuelo construido por la II República para el Hospital de Carabineros que dirigió mi abuelo el Dr luís Calandre.

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